La blogósfera y la academia

2011-1: A modo de introducción.

La semana pasada se inició el semestre 2011-1 en la PUCP y pensé que podría volver a postear sin problemas desde ese día (desde el 14 de mayo). Lamentablemente ello no fue así. No hubo suficiente tiempo. Este semestre tengo que llevar los últimos cursos de la Maestría en Ciencia Política y Gobierno (lo cual implica avanzar sustantivamente la tesis), dictar unas prácticas en la Facultad de Estudios Generales Letras (para los cursos Temas de filosofía contemporánea con Mariana Chu y Ética con Gonzalo Gamio), dictar en la Facultad de Ciencias Sociales las prácticas del curso Teoría política moderna con Sinesio López y como una nueva experiencia: dictar en la Facultad de Gestión y Alta Dirección mi primer curso como profesor. Se trata del curso Ética de la Gestión. Así que esta primera semana me dediqué más a ir preparando todas estas cosas y a estudiar inglés. Pero ya creo que es hora de retomar la hexis blogera (esperemos que pueda cumplirlo).

Hoy me encontré con una serie de posts muy buenos de algunos filósofos que suelo seguir en internet (y a los que ya he referido aquí antes). Pensé que sería un buen tema para empezar de nuevo con los posts (los posts que venía haciendo sobre Žižek continuarán a su debido tiempo, así como algunas impresiones de sus conferencias aquí en Lima a las que tuve la suerte de asistir). En todo caso…

***


Todo empezó con dos posts (Media Ecology and Blogging parte 1 y parte 2) de Adam Robbert del blog Knowledge Ecology. El punto de partida es lo que se ha denominado Media Ecology, el estudio de los medios y la teconología como una especie de “medio ambiente”. La pregunta que se hace Robbert es si es que los blogs son una evolución o degeneración de la manera tradicional de publicar:

(…) is blogging an improvement over traditional academic publications or a sign that we are degenerating into a further levels of inarticulate discourse?

La intuición de Robbert es más macluhaniana (al respecto no pueden dejar de leer el eBook de Eduardo sobre McLuhan): son diferentes tipos de “medio ambiente” con diferentes “efectos ecológicos” (podríamos decir que se trata de diferentes extensiones con diferentes gramáticas). El punto de Robbert es que ambos tipos de quehacer (bloggear y publicar de la manera y tradicional) pueden enriquecerse y complementarse mutuamente.

The fact that I can write a short piece about my current interests, and thereby connect with numerous other individuals who can help me think that topic more critically is money in the bank for a young writer.

Podemos escribir en los blogs nuestras ideas e intuiciones iniciales e irlas trabajando públicamente a la luz de la discusión con otras personas (acá vuelvo a referir a Eduardo, en sus reflexiones sobre la idea del blog como un “laboratorio“). Obviamente concuerdo con esta tesis. Creo que escribir en un blog puede ayudarte a probar ideas y discutirlas y luego, cuando se complejizan y resisten una serie de críticas, uno puede “pulirlas”, articularlas y publicarlas como un artículo o libro, etc.

Tim Morton comentó este primer post de Robbert sosteniendo que el proceso para escribir algo publicable y un post no son muy diferentes. Su tesis central es que los procedimientos, reglas y maneras para publicar están deviniendo bastante lentos,  obstaculizando así la producción intelectual. En eso consiste, en parte, el miedo y el rechazo a los blogs.

It’s the fear that traditional publication is a slower officially sanctioned paper version of blogging.

Esta intuición de Morton, que continua desarrollando acá, me parece interesante porque plantea la pregunta de si es que la manera tradicional de publicar puede estar a la altura de la velocidad que otros medios traen. Tener un artículo o un libro en cola para publicar por años, así como su tiraje limitado puede tener serias desventajas. Hay la ventaja de poder editar y re-editar tu trabajo sin mayor costo o demora. Los libros especializados no tienen muchas ediciones. Asimismo, tener cientos de lectores y comentarios en horas es algo posible gracias a los blogs. En este sentido, los blogs parecen generar mayor convocatoria a la discusión de las ideas, de manera mucho más rápida y accesible.

Escribir en un blog puede incluso ayudar a mejorar tu estilo y tus hábitos de escritura, así como tus hábitos de discusión por escrito. Uno podría criticar eso diciendo que el registro es más informal que en las publicaciones tradicionales, pero eso depende del blogger y de cómo articule la discusión y su producción. Sería tonto que se exigieran los mismo cánones de rigurosidad (por lo que ya dije: gramáticas diferentes, ambientes y medios diferentes). Pero eso no quita que pueda ser riguroso a su manera (un visión genuinamente pluralista tendría que reconocer cierta legitimidad en esta actividad para no caer en un reduccionismo de distinto tipo).

La comparación final de Morton de los blogs con la radio y las conferencias me parece ilustrativa: se trata de medios con mayor convocatoria o más accesibles. Los libros son objetos que normalmente compramos y con los que desarrollamos cierto “compromiso” (el “compromiso” de comprarlos para leerlos, eventualmente). Los aforismos de Morton terminan abruptamente diciendo que los libros y ensayos académicos no desaparecerán y que el medio online no será su reemplazo. Es un final un poco extraño que rompe con los demás aforismos del posts.

En respuesta a esto Levi Bryant hace un post excelente describiendo lo que se ha venido denominando Media Ecology. Bryant empieza describiendo la importancia del enfoque de esta “ecología de los medios” y muestra cómo para el humanista promedio pasa desapercibida. El humanista siempre se enfoca en el contenido, en el sentido, en el significado y no ve la importancia del medio como indesligable del contenido, el medio influye en el contenido (al respecto pueden verse los capítulos del eBook de Eduardo sobre la sentencia de McLuhan “El medio es el mensaje”).

For the media ecologist the point is twofold: On the one hand, these features of thought, affectivity, and social relations cannot be accounted for through content alone, but also involve properties of the media itself. The aim, in part, is to determine the manner in which the medium affects the content and social relations. On the other hand, each medium contains its own blind spots, prejudices, and biases foreclosing other domains of reality to it due to the properties of the medium itself. Media ecological critique helps us to see these blind spots and the assumptions that they propagate throughout thought.

Esta tesis sobre cómo los humanistas obvian este detalle la suscribí cuando leí Comprender los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano de McLuhan. Los humanistas privilegian demasiado ciertos medios y miden todo bajo esa misma vara: la de los libros (esto lo desarrollo al final de mi post “Narcóticos híbridos“).

Ahora bien, Robberts en su segundo post responde y complementa lo anterior señalando que no se trata de que hay una “evolución teleológica” (la techonología no “avanza” a pasos como los de la aufhebung hegeliana, ni es como las muñecas rusas). Y es que, siguiendo con los conceptos de McLuhan, toda extensión conlleva una amputación (esta idea también puede verse en el eBook de Eduardo). Robbert lo pone de la siguiente manera:

The critics of blogging point to what is lost in the translation of academic content from papers to blogs. Neil Postman himself felt that we ought to return to a more literate culture (for him literary culture was at its most ascendent during the 18th and 19th century), arguing that television as a medium is incapable of producing political discourse regardless of the quality of the television programing. I think we are in a similar position with blogging today, and perhaps the burdens and benefits are not equally distributed.

La tesis es que no hay marcha atrás y es en este sentido que podemos decir que la tecnología y los medios pueden generar rupturas verdaderamente históricas (tal y como las define Žižek al inicio de su artículo “Is it Still Possible to be a Hegelian Today?” que se encuentra en The Speculative Turn).

The main feature of historical thought proper is not ‘mobilism’ (the motif of the fluidificationor historical relativization of all forms of life), but the full endorsement of acertain impossibility: after a true historical break, one simply cannot return to the past,one cannot go on as if nothing happened—if one does it, the same practice acquires aradically changed meaning.

Los medios, las extensiones, con sus gramáticas e hibridaciones generan resultados diferentes. No se le puede pedir a un medio que produzca algo como si no existiese. Hay extensión y hay amputación. Los blogs existen y no podemos usarlos como si fueran libros, tenemos que aprender a lidiar con ellos (y los libros también). Podríamos seguir el estilo de Žižek e invertir la pregunta: no se trata únicamente de qué tienen que aprender los blogs de la academia, sino que también es necesario que preguntemos qué puede aprender la academia de los blogs.

El otro punto esencial de Robberts a mi juicio es el siguiente: si los blogs y la academia se complementan, esto puede constatarse en el hecho de que uno puede bloggear y discutir con académicos que trabajan en universidades de otros países y que publican libros que uno lee. En pocas palabras, uno puede conocer autores a través de blogs y comprar sus libros, de la misma manera que a través de libros uno podría conocer autores que también tienen presencia en la blogósfera. Esto puede verse como un tipo de hibridación. Los intelectuales tienen que ver como interactúan (en términos de hibridación, por ejemplo) los diferentes medios que usan para su producción intelectual: clases, ponencias, evaluaciones, artículos, libros, esquemas, diapositivas, blogs, videos, etc, etc.

En relación a estos constrates, comparaciones y relaciones entre la blogósfera y la academia, Bryant tiene otro post, donde ya aborda el asunto de los blogs de manera muy interesante. Comparto la tesis de Bryant: los blogs no van, ni tiene que, reemplazar a las publicaciones académicas (puede haber hibridación entre medios, amputaciones y extensiones, complejización y aprendizaje mutuo en ambos medios, pero no la reducción uno al otro o mucho menos la “superación” de uno por sobre el otro).

Where a book or an article develops a sustained argument or analysis of concepts, the arguments of a blog shift from day to day, hour to hour, bouncing around all over the place. On the other hand, published work is a statement of an author’s, theorist’s, or thinker’s position up to that point, whereas blog posts are far more experimental and probing.

Los blogs pueden complementar la producción académica tradicional en ese sentido: podemos ir sacando intuiciones e ideas en nuestro blog “laboratorio”, discutirlas, incubarlas y madurarlas y luego articularlas y sistematizarlas en una publicación académica traduciendo los posts en lenguaje académico (y traducir acá es tanto “traicionar” como “interpretar”). Creo que si pensamos en los textos oficiales como en “zurcidas” que cierran períodos y productos, tendremos una buena manera para interpretar la idea de pensar la obra intelectual académica con las palabras heideggerianas: los blogs parecen ser más el “camino” continuo y los libros los “hitos” que nos permiten más fácilmente tener un registro de todo el viaje.

El aspecto interesante de los blogs es como desarrollan distintas relaciones y estructuras de poder. Las publicaciones académicas especializadas tienen instituciones (como bibliotecas) y reglas (requisitos de quién entra y quién no) que definen ejes y requisitos, además de un tiraje y un circulación exclusiva (pocas ediciones, precios altos, etc). Y esto puede hacer más exitoso en la academia algo, más allá de si es “verdadero” o no (la academia también se rige por modas y trends). Este gran sistema también, como todo sistema, busca adaptarse y sobrevivir. Es decir, se trata de reproducir las estructuras y las relaciones hasta donde sea posible. En este sentido la academia podría funcionar también con algo análogo a los aparatos ideológicos de Estado de Althusser.

(…) los aparatos ideológicos de Estado funcionan masivamente con la ideología como forma predominante pero utilizan secundariamente, y en situaciones límite, una represión muy atenuada, disimulada, es decir simbólica. (No existe aparato puramente ideológico.) Así la escuela y las iglesias “adiestran” con métodos apropiados (sanciones, exclusiones, selección, etc.) no sólo a sus oficiantes sino a su grey. También la familia… También el aparato ideológico de Estado cultural (la censura, por mencionar sólo una forma), etcétera.

Hay pues, una cierta estructuración simbólica, social que genera relaciones de dominación y poder que produce sujetos (en este caso, sujetos del mundo académico). También esto podría enriquecerse con conceptos de Foucault y obviamente con la concepción del “Gran Otro” de Lacan. Bryant lo estructura de la siguiente manera:

These gate-keepers decide what does and doesn’t circulate. Given that every culture or community faces the question of re-production or how to maintain itself across time, and given that this requires social mechanisms (such as university programs, journals, conferences, etc) that mold minds in such a way as to maintain particular forms of research, these gate-keepers enjoy a tremendous amount of power in determining how forms of thought are reproduced and replicated in academia.

Acá los blogs manifiestan cierto poder “subversivo”, un poder que reta al establishment tradicional de la academia. No hay una restricción fuerte para decidir quién tiene voz y voto y múltiples diálogos suceden de manera descentrada. Y esto es esencial para el otro tema que me interesa: la interdisciplinariedad. Interlocutores de diversas especialidad y backgrounds pueden acceder a lo que uno escribe y contribuir con diferentes perspectivas críticas y constructivas. Y, si bien el grado de complejidad y especialización sigue siendo una barrera, la posibilidad de intervenir ya constituye un incentivo para tratar de estructurar nuestras ideas de manera más clara, además de la posibilidad de llegar a conocer referentes que de otra manera sería imposible conocer.

The philosopher writes a blog post and suddenly the artist, comedian, ethnographer, geographer, mathematician, businessperson, activist, housewife, linguist, rhetorician, computer programmer, etc., speaks up. You are no longer addressed to others that have undergone the same process of academic subjectivization as you, but now are forced to encounter a variety of different forms of thought, knowledge-production, and life. This significantly diminishes the narcissistic pretensions that any and every discipline harbors with respect to itself. Boundaries are blurred and something new tends to emerge.

A esto hay que añadir que el potencial “subversivo” de los blogs consiste (y esto se deriva de lo anterior) en que las jerarquías académicas se disuelven. Es cierto que leeremos diferente a quien sabemos que tienen publicaciones y puestos académicos importantes, pero la posibilidad de que estudiantes y profesores puedan discutir entre iguales es un gran logro que la estructura jerárquica de la universidad hace difícil (quizá sus orígenes escolásticos siempre estarán presentes, hasta el fin de sus días).

Finalmente, no debemos olvidar que los blogs tampoco son la utopía. Todo tiene sus problemas y tensiones:

The point is not that one mode of knowledge-production is better than the other, but that these different ecologies embody different forms of power and social relation. Above all, I am not trying to wax utopian about the blogosphere. Each field of relations generates its own problems and shortcomings. These need to be analyzed and understood. However, where the gate-keepers are concerned, we ought, I believe, wonder what made them gatekeepers and be cognizant of the systems of relations, the ecology, that allowed them to occupy these positions within social circuits. I am especially critical of any press or journal that doesn’t make its work open access. But I’ll save all that for another day.

Harman termina sintetizando y suscribiendo algunas de las ideas anteriores, pero sugiere dos posibles tips para que nuevas ideas puedan entrar de manera no tan “traumática” en la academia. Lo primero es que uno podría escribir artículos filosóficos en revistas, medios y espacios que no son considerados canónicamente como filosóficos (en Estados Unidos eso sucede con la filosofía continental en los departamentos de literatura comparada). Lo otro es que uno podría “contrabandear” intuiciones si logra articularlas con comentarios y explicaciones aun pensador canónico (tal es el caso de Harman con Heidegger y su primer libro Tool-Being).

Bueno, ¿qué podemos decir después de todo este recorrido? Simplemente que la academia y la blogósfera no tienen que ser enemigos. No tiene que haber antagonismo y polarización entre lo “serio” y lo “superficial”. Ambos medios, y muchos más, pueden servirnos para desarrollar una mejor producción intelectual. Ambos espacios pueden enriquecerse y no debe pretenderse que uno logrará acabar con el otro. En nuestro medio local, publicar es difícil por recursos y creo que si los estudiantes que tienen intereses académicos empiezan a escribir desde temprano podrán ir desarrollando mejor sus ideas, su manera de escribir, sus habilidades para discutir por escrito y quién sabe, quizá hasta ir desarrollando los Grundrisse para una tesis, trabajos, ensayos, ponencias o artículos. Creo que bloggear sería un complemento excelente para un futuro académico que recién es estudiante y se encuentra en sus primeros años. Quizá en el futuro sea algo tan recomendable como aprender más idiomas (¿qué es un medio sino otro tipo de lenguaje?).

(Volver a Filosofía, academia y nuevas tecnologías)

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16 respuestas a “La blogósfera y la academia

  • Eduardo

    Creo que esto va a ameritar su propio post de respuesta…

    De entrada, un par de comments. Primero, es cierto y no es cierto que la relación entre blogs y publicaciones académicas debe ser conflictiva. Creo que hasta cierto punto es necesario que así lo sea, la hibridación entre ambos medios hace que el proceso de definir su propia gramática sea inherentemente conflictivo. Uno canibaliza al otro, como suele ser con tecnologías que ocupan espectros similares, y ese conflicto a menudo se resuelve luego de muchos, muchos años, o quizás nunca se resuelve del todo y quedan espacios grises. Lo singular aquí es que el cambio es mucho más acelerado, y quizás como nunca antes podemos presenciar cómo las gramáticas se configuran y se delimitan frente a nosotros.

    Segundo, me parece curioso que en todo esto la discusión sea sobre media ecology pero no se mencione nunca el tema de las relaciones transmediáticas. No me parece mal, sólo curioso, quizás lo transmediático está demasiado asociado al tema del entretenimiento, no lo sé. Pero sí me parece que la lógica del transmedia llega incluso un poco más lejos que el media ecology, o mejor dicho, que se construye sobre el media ecology: dentro de la lógica del media ecology los medios existen con una red compleja de relaciones entre sí, y los contenidos que circulan entre sus diversas formas son “traducidos” y adoptan diferentes sentidos y gramáticas conforme recorren el espectro mediático. Pero bajo la idea de transmedia, la red compleja se vuelve espectro complejo, donde ningún contenido puede agotar su explicación bajo ninguna forma particular: las gramáticas se entrecruzan y se empiezan a invadir mutuamente, los contenidos empiezan a existir en muchos medios en simultáneo, donde diversas representaciones configuran todos que no se reducen a ninguna de sus instanciaciones individuales. La imagen del media ecology termina pareciendo un poco pastoral frente a una lógica transmediática que nos establece casi un imperativo de estar en múltiples medios, todo el tiempo.

    • Erich Luna

      Hola Eduardo

      Gracias por tu comentario (y espero el post de respuesta).

      De acuerdo con que hay cierto conflicto, tensión o antagonismo entre ambos medios. Mi punto de resaltar la complementariedad de ambos no pretendía suponer que podían llegar a un “punto de equilirbio” o a una relación “puramente armónica”. Simplemente quería resaltar que el antagonismo no se puede resolver a la manera “o lo uno, o lo otro”. Yo supondría en esa línea que el conflicto nunca se resuelve, sino que continua como motor permanente.

      Es interesante que menciones el concepto de relaciones transmediáticas. Sabes que soy bastante lego en el estudio de los medios y es interesante que añadas otra perspectiva que pueda discutir con lo que propone la Media Ecology.

      Sería bueno que desarrollaras esas nociones para poder discutirlas mejor. El límite inicial que verías en Media Ecology sería que termina siendo muy “pastoral” o “localista”. Creo que distingue espacios, pero no parece que ellos sean necesariamente muy estables. Lo de la “traducción” lo puse yo para intentar comprenderlo, pero no sé si es propio de esta aproximación.

      El imperativo de estar en múltiples medios me parece excelente y de hecho traté de resaltar eso hacia el final del post. Creo que en todo caso lo que se debería abordar es la tensión “sincrónica” y “diacrónica” de los medios. Hay continua transformación, pero algo de estructura y estabilidad. Ruptura y continuidad es un asunto central aquí. No creo, y regreso a lo del inicio, que se tenga que asumir que es “lo uno o lo otro”.

      Un abrazo,
      Daniel

  • desdemitonel

    Yo no sé mucho de esto, pero entiendo que estamos hablando de relaciones entre dos mundos con diferentes tipos de reglas, aunque puedan compartir un objetivo, la difusión de ideas y conocimiento. No estoy muy de acuerdo en que la publicación sea necesariamente “seria” y el blog “superficial”. Puede ser perfectamente al revés, hay publicaciones científicas frívolas y poco justificadas y posts de gran calidad y rigor. La diferencia está en el control que supone la “revisión por pares”. La publicación científica exige haber pasado por el control de la lectura, revisión, aceptación o rechazo de otros científicos del mismo área. Este control no necesariamente tiene que ser estricto y puede estar condicionado por modas o amiguismos, pero al menos es un control y el hecho es que funciona en líneas generales. En el blog, la libertad es absoluta, y esto permite decir cosas que no serían aceptadas en una publicación científica estándar o decirlas en un lenguaje no estándar. No hay conflicto, a mi juicio.

    • Erich Luna

      Hola “Desde mi tonel”

      Es cierto que son espacios con reglas diferentes, pero éstas están en un continuo proceso de cambio. Yo no he dicho que el blog sea superficial y la academia sea seria. Mi uso de las comillas pone en cuestión este sentido común. Concuerdo con tu diagnóstico de que puede haber seriedad y superficialidad en ambos espacios. Tu manera de ver ciertos límites o vicios del “Peer Review” también me parece muy interesante.

      La tesis que venimos discutiendo, y con Eduardo, es que hay conflicto pero no en términos de polarización “blanco”/ “negro”. Se trata más bien de cómo estos espacios buscan influenciarse mutuamente. La manera de escribir académica puede intenatr colonizar las posibilidades de un blog y viceversa. Por eso es que hay dos preguntas interesantes que surgen: ¿qué ha “aprendido” el quehacer académico tradicional de la blogósfera? ¿Qué ha “aprendido” la blogósfera del quehacer académico, en el caso de bloggers que tienen intereses académicos?

      Saludos,
      Erich

      • desdemitonel

        Para responder a estas preguntas te puedo citar mi caso concreto. Treinta años en la academia, alrededor del centenar de publicaciones (intento que sean “serias”) y una cierta inquietud por expresar una serie de ideas críticas que no tienen espacio en las publicaciones académicas, por más que sean ideas que requieren de una base científica o técnica. A veces he publicado artículos en la prensa, pero se trata de la flor de un día, que desaparece y se olvida al día siguiente. Así descubrí el mundo de los blogs, donde era posible construir algo permanente, con continuidad y con absoluta libertad en cuanto a forma y contenido. Ahora bien, yo creo que para la mayor parte de la academia este mundo es desconocido, y los humanos solemos desconfiar de lo desconocido. Sin embargo yo creo que la tendencia, sobre todo por parte de los jóvenes, será explotar más y más las posibilidades de este medio. ¿Por qué no construir un blog sobre una asignatura universitaria? Los estudiantes probablemente se animarían a participar más en un medio con el que están familiarizados. ¿Por qué no utilizarlo como medio de divulgación, de crítica científica? ¿Por qué no utilizar un blog como medio de expresión de la crítica ante la politica universitaria? ¿Por qué no utilizarlo para contrapesar nuestra dimensión académica, tan rígida y estandarizada?
        Yo asumo la crítica feyerabendiana del experto como persona que renuncia a un desarrollo equilibrado para conseguir preeminencia en un pequeño dominio del conocimiento. Poner una pata en cada mundo (blogs/publicación académica) puede ser una forma de recuperar ese equilibrio perdido.

  • Los blogs y la subversión de la academia | Mutaciones

    [...] formatos disponibles a los autores como los blogs. Son muchas fuentes y prefiero dirigirlos al buen resumen de la discusión que ha hecho Daniel Luna, capturando la diversidad de perspectivas y metiendo su [...]

  • Erich Luna

    Hola desdemitonel

    Estoy de acuerdo con que los blogs pueden ser el lugar un establecer un espacio para ideas, críticas y elaboraciones que no necesariamente funcionarían bien en medios tradicionales. Los blogs poseen cierta libertad y continuidad para elaborar. Por eso me gustó resaltar el hecho de que puedan ser un “laboratorio” como decía Eduardo, un espacio en el que pueden discutirse intuiciones o ideas que luego pueden también convertirse en publicaciones académicas o quedarse en el formato de posts y de discusiones, con el rigor y la exigencia propia de cada medio obviamente.

    Estoy muy de acuerdo con los usos que sugieres: para los cursos, para divulgar ideas, para hacer una crítica constructiva de la institución universitaria, etc.

    Hay que seguir, como dices, con “una pata en cada mundo”. Creo que eso es lo mejor que podemos hacer para contribuir a ambos espacios de la mejor manera. Además, estoy firmemente convencido en que ello exige mucho más de nosotros como académicos y profesionales y no hay duda en que nuestras propias ideas podrán enriquecerse de ambas formas.

    Muchos saludos,
    Erich

  • Sube, sube, PPKausa « Sagrada Anarquía

    [...] algo: son chicos idealistas que no entienden lo que M. Weber ya había descrito con tan buen tino (y que Daniel recordó hace poco en una conferencia), a saber, que la política tiene su propia dinámica interna y que esta se parece más a una [...]

  • selene

    hola eric

    deseo hacerle tres preguntas muy importantes:
    1.que caracteristicas debe tener quien decide estudiar filosofia?
    2. necesariamente un filosofo tiene que dedicarse a la enseñanza?
    3 vicente santuc decia que todo hombre tiene un pequeño filosofo dentro ya que se ecuestiona, se pregunta por el sentido; entonces porque algunos deciden estudiarlo academicamente y otros no?

    gracias.

    • Erich Luna

      Hola Selene

      Muchas gracias por tu comentario y disculpa por haberme demorado en responderlo. Sobre tus preguntas, que son buenas (y complejas):

      1. No creo que exista una única lista de características que debe tener alguien que quiera estudiar filosofía. Según mi propia experiencia, podría decir que las cinco más importantes serían:

      (1)Buenos hábitos de lectura, (2) buenos hábitos de escritura, (3) interés en aprender continuamente (“hasta la muerte”), (4) no tener miedo al error o al ridículo, (5) pasión por el quehacer filosófico.

      2. No creo que es necesario que un filósofo tenga que ser profesor. No es necesario, ni vinculante. En nuestra sociedad es lo más común y probable. Lo normal es que a los filósofos les guste enseñar. Yo creo que es poco probable trabajar en otra cosa diferente a enseñar solamente sabiendo filosofía. Sin embargo, si el filósofo cuenta con (3), entonces probablemente, si quiere trabajar en otra cosa, tendrá que estudiar algo complementario. Creo que esa sería una salida más viable: formación interdisciplinaria para un trabajo interdisicplinario con cierta dosis de filosofía.

      3. Esta es la pregunta más compleja, asumo. Me da mucha pena el fallecimiento de Vicente Santuc. Personalmente no lo conocí (aunque lo vi en la conferencia de Žižek de la UARM). Estoy de acuerdo con lo que dice Santuc: la filosofía en tanto actitud y actividad tiene una posibilidad y potencialidad “democrática”: todos pueden filosofar. Cada persona tiene razones personales para decidir el porqué estudia una cosa y no otra. No pretendería responder eso.

      Lo que sí podría decirte es que quizá algunos deciden estudiar filosofía a un nivel profesional, de la misma manera que algunos quieren ser jugadores de algún deporte, pero a nivel profesional. No sé si la analogía es exacta o “feliz”, pero debe tener que ver con el deseo de querer trabajar en esto a tiempo completo, de poder vivir haciendo filosofía y “consagrar” su vida a esa tarea.

      Muchos saludos y sigue participando,
      Erich

  • Daniel Sacilotto

    Pues yo solo tengo una cosa en la mente.

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    [...] La blogósfera y la academia [...]

  • ¿Por qué un estudiante de filosofía debería tener un blog? « Vacío

    [...] Hace tiempo quería escribir un post breve que desarrollara algunas razones de por qué creo que un estudiante de filosofía debería tener un blog (podría extenderse a otras disciplinas, sin ninguna duda. Sin embargo, he querido hablar de lo que particularmente he estudiado yo). Ahora que se viene el VII Simposio de Estudiantes de Filosofía, me pareció que el momento era propicio (sobre la relación de los blogs con la academia, ya he escrito algo acá). [...]

  • La blogósfera y la filosofía « Vacío

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